
Una de las cosas que más me llamó la atención cuando llegué de El Salvador fue el alubión de amigas embarazas que me he encontrado. En total, cuatro amigas (una de mellizos), dos conocidas y dos primas. Hace un mes (¿o ya dos?) una de mis primas tuvo a su niñita y hoy la primera de mis amigas ha tenido a su bebé. Creo que ya ha comenzado el efecto dominó.
Parece que mis nueve meses en tierras centramericanas han tenido frutos.